Porque es mi pasión. Grupo de Oficio

Lo tienes claro. Lo deseas con todas tus fuerzas. Lo amas más que ningún otro trabajo. Estás dispuesto a todo porque es lo único que te da sentido. Te apasiona. Cuando lo tienes tan claro, con pocas palabras basta.

Aquí tienes un curso de 6 horas a la semana en dos sesiones de 3 horas. Aun así, te resultaran breves. Desarrollarás al máximo los tres pilares fundamentales del actor: la técnica actoral, la expresión corporal y la técnica vocal.

La técnica actoral es una herramienta práctica, efectiva para abordar cualquier papel que tengas que actuar. En esta parte de tu formación aprenderás a sopesarte, a autoevaluarte. Sabrás determinar cuándo estás preparado, que aspectos del papel necesitas desarrollar más, qué ventajas traes en ti mismo, qué ayuda externa puede hacerte falta, qué detalles o aspectos externos del papel puedes obviar y qué otros son indispensables para la escena. La técnica actoral es la herramienta con la que puedes contar y que sabes que nunca te fallará; siempre estará a tu disposición para sacar adelante un trabajo con profesionalidad.

La expresión corporal y la técnica vocal son las dos herramientas que forman el tridente con la técnica actoral para ejecutar cualquier papel, escena u obra. Con estas dos habilidades bien trabajadas sabes que no importará en qué medio te tocará cada vez, porque podrás abordarlo con seguridad. No es lo mismo actuar delante de un público sentado en un teatro cubierto que en otro abierto; cambia si actúas con apoyo de micrófonos o no. Nada tiene que ver si estás frente a una cámara de cine o en un plató de televisión rodando una serie. Tampoco es lo mismo hacer un trabajo de teatro en la calle que una performance en una plaza. Sin embargo, tu trabajo es que cada vez que actúes, todo sea natural, espontáneo y vivo en ese instante para el público. Dominando las posibilidades de tu cuerpo y de tu voz, dispondrás de las armas básicas con las que un actor debe trabajar.
Adquirirás seguridad, confianza en ti mismo y exigirás nuevos retos. Querrás subir al escenario a probarte, a asumir riesgos porque sabrás que podrás superarlos, que la solución está en ti. Y al final, te valdrás por ti mismo.